domingo 13 de junio de 2010

El primer mimo del Mundial

Alemania jugó el mejor partido del Mundial, con un esquema similar al argentino, al portugués y al holandés: el famoso 4-2-3-1 con el que sorprendió Simeone en su River Clausura 08. Defensa que casi no se mostró, el doble cinco con Khedira (para la contención) y Schweinsteiger (de Verón) aportó seguridad y le comió la mitad de cancha a los australianos que hasta el gol de Podolski parecían ser un rival peligroso. Solo hasta ahí.

Los tres hombres que Low puso para crear juego tocaron cuando hacía falta pero no se excedieron en el juego horizontal sino que esperaron a que se generaran los espacios. Müller y Ozil rotaban entre el medio y la derecha, mientras que Podolski jugó sobre la izquierda. Párrafo aparte para el menos conocido de los tres: Mesut Ozil la rompió: metió 4 o 5 pases a lo Riquelme, la pinchó cada vez que pudo (casi hace un golazo), enganchó a los pobres kanguros que nunca le pudieron sacar la pelota y para cerrar un gran debut nunca se excedió en individualista.

Si Klose aprendiera a jugar con los pies, que es algo así como que Toti Pasman hiciera buenas preguntas, hoy el partido terminaba en goleada histórica.

Alemania es peligroso.