martes 22 de junio de 2010

Con chapa y esfuerzo

Nueve sobre nueve. Siete a favor, uno en contra. Mojó Martín; Demichelis sumó confianza que le devolverá velocidad y anticipe; Clemente está para titular; Messi la sigue rompiendo, y mostró muy buen entendimiento con Pastore y Di María. ¿Panorama alentador? Sí. ¿Debe asustarnos tanta positividad?NO.

La Selección volvió a abrir un partido ,frente a un rival que solo pensó en defenderse, con una pelota parada. Es una buena señal, porque seguramente a partir de ahora nadie saldrá a empatar y todo lo bueno que se está generando en el juego asociado se reflejará en más y mejores oportunidades de gol. Clemente pasó con criterio y velocidad para que Verón y Di María lo usen siempre como puntero. El lateral pasa siempre por atrás del que lleva la pelota (regla básica aunque no se cumple mucho) y con velocidad. Así obliga al marcador rival a seguirlo y abrirle la cancha a quien lleva la pelota o ser la opción de pase.

Bolatti estuve indeciso y perdido por la cancha. Maxi casi no apareció. Fue la Bruja quien agarró la pelota y se la dio a Messi y al Kun. Verón terminó el partido fundido pero mostró que es necesario en este sistema de juego, por su toque preciso y su inteligencia para encontrar espacio. Físicamente no es el de antes. Los centrales no tuvieron mucho trabajo aunque Samaras se las arregló para complicarlos. Ojo para el futuro.

Kun no aportó la chispa que dio contra los coreanos. Se lo vio encarador aunque perdió mucho, tal vez por la excesiva marca que recibió. Esa misma marca no pudo frenar al mejor del mundo, quien todavía no mojó pero esta muy dulce para la gambeta y parece no cansarse jamás.

Para cerrar Martín: su constancia a pesar de las limitaciones nos inspiran a todos (o casi todos) cariño en él, y lo vemos como un maestro de la vida más que como un simple jugador. Si su mensaje de esfuerzo y optimismo llega a las estrellas que tenemos Argentina tendrá otro plus más para ganar este Mundial.

Al principio dije que las buenas no deben hacernos creer que en cualquier momento llega el hondazo: el buen juego y la confianza son factores que ayudan a potenciar las individualidades. Tenemos a los mejores y potenciados serán aún más difíciles de derrotar. Esto no implica que ya somos campeones del mundo, porque alguien puede superarte y eso NO SERÁ un fracaso. Disfrutemos este momento y confiemos que el futuro es prometedor.